Tras hablaros de un viajecito familiar a Granada, hace ya bastante tiempo, paso a contaros mis Navidades blancas en Alemania. Estuve con Ruth y su familia del día 23 al 28 de Diciembre, y pude disfrutar de las tradiciones, encuentros familiares y gastronomía alemana típicas de estas fechas.
Así que me pongo a ello, empezando por el primer día, ¡espero que os guste!
23 de Diciembre - Llegada a Alemania
5.30 de la mañana. Sí, de la mañana. Ostias. Sí que es temprano, sí...Pero yo me tengo que poner en marcha. Hago la maleta, me pego un buen duchazo y me pongo en marcha. La misma vida para conseguir un taxi a eso de las 6.45 de la mañana por la Ronda Norte de Valencia, pero al final tengo suerte. Llego con tiempo al aeropuerto, facturo (esta vez, nada de vuelos con Ryanair, voy con Air Berlin, que me permite no tener que llevar ocho capas de ropa :P) y me monto en el avión poco después.
Tengo que hacer escala en Palma de Mallorca, y a pesar de que media Europa tenía problemas con el tiempo y había muchas cancelaciones, mi vuelo se retrasa apenas media horita, así que cojo mi vuelo de enlace a tiempo. Destino: Karlsruhe.
Una vez llego a Alemania, me recogen Ruth y su padre :) Y como todo está planeado, nos vamos directamente a Baden-Baden, a echar la tarde y ver su Mercado de Navidad. Hace bastante más frío que en España, cerquita de los cero grados, pero como llevo mi abrigo canadiense, no hay problema :P
El Mercado de Navidad está muy chulo. ¿Quién ha dicho frío? Muchos puestecitos, vendiendo diferentes cosas: comida, bebidas calientes, objetos decorativos...Y bastante gente, que no se diga. Algunas fotillos del momento:
Para entrar un poco en calor, primer ejemplo de gastronomía (y bebida :P) alemanas de mi viaje: un buen vaso de glühwein. ¿Y eso qué es? Pues una especie de vino que se toma caliente, y que además del vino tinto tiene distintas especias, azúcar y alguna cosilla más. Es de lo más típico de la época, ¡y está realmente bueno!
Después de ello, ya con todo el sistema digestivo la mar de calentito (y un poco la cabeza, que a mí el vino me mata XD), seguimos dando un paseo por el Mercado de Navidad, y luego mientras anochece, un poco más de visita por el centro de la ciudad. Baden-Baden tiene una población de 55000 habitantes, con lo cual está bastante bien para dar un paseo o echar un ojo a sus tiendas, no está demasiado lleno de gente y es una ciudad, aunque pequeñita. Si alguna vez estais por ahí, os recomiendo al menos dar un paseo por sus calles tranquilamente, y si os apetece, disfrutad de su casino, que es bastante famoso ;)
Y para rematar el día, nos fuimos a cenar a un restaurante casero y sencillo (lo siento, pero no recuerdo el nombre), donde pude tomar otra de las especialidades de la gastronomía alemana: schnitzel con kartoffelsalat. El schnitzel es una especie de filete empanado, que puede ser de diversos tipos de carne, pero el más típico (Wiener Schnitzel, o séase, el de Viena) está hecho con carne de cerdo. Y la kartoffelsalat es una ensalada de patatas, que se parece a nuestras patatas alioli. ¡Todo buenísimo!











2 comentarios:
que bonitas las calles! con las luces y todo ^^
y el mercado parece un medieval! xD
la comida tiene muy buena pinta ^^ te ha salido una entrada de contenido envidiable XD sigue que llevas buen ritmo! ja ne!
Es una pequeña ciudad bastante bonita, a mí sobre todo las casas típicas reforzadas con madera me encantan. Y la comida, también toda buenísima, tengo bastante preparado sobre ello, que no se diga de la gastronomía alemana :P
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